Fundadores

M. Ma Teresa Rivera Carrillo

Fundadora de MPS

En un pequeño poblado llamado Boca Avino (hoy Ignacio Zaragoza), Durango, México el 21 de octubre de 1888 en una familia muy cristiana nació María Teresa Rivera Carrillo, mujer humilde, fuerte, valiente, con disposición para el mando, de indomable e invencible constancia, arrogante, tenaz, segura de sí misma, con gran amor a Jesús Sacramentado y a la Santísima Virgen. A los 18 años sintió el llamado de Dios a la vida contemplativa en el Carmelo, no le fue posible ingresar, debido a la persecución religiosa ocasionada por la revolución.

En el año 1918, María Teresa, en compañía de Doña Vicenta, su madre, emigró hacia el poblado de Matamoros, Coahuila. Al llegar ahí Teresa, vio con gran desconcierto el abandono espiritual en que se encontraba el pueblo y el descuido del templo. Por consejo del P. Cervantes, Ma. Teresa invitó al Señor Obispo para que hiciera una visita a Matamoros, invitación que fue acepta; misma que se realizó en abril del mismo año. Después se organizó una misión, en ella participaron los padres redentoristas. Fue ahí donde María Teresa tiene el primer contacto con ellos. Por problemas suscitados en Matamoros, Ella y su familia, se fueron a vivir a la Hacienda la Corona, Coahuila.

Nuevamente, la situación de abandono espiritual en la hacienda, motivó a Ma. Teresa a promover la construcción de una capilla, seguido a eso se realizaron 10 días de misiones predicadas por su director espiritual, P. Leoncio García, carmelita, quien le recomendó unos ejercicios espirituales para preparar su ingreso al Carmelo, le propone hacer un triduo con el pueblo para pedir a Dios la gracia de saber dónde quería que les sirviera. El último día del triduo, después de la celebración de la Eucaristía, el P. Leoncio le dijo a Ma. Teresa: “muy claro me ha dado Dios a entender que no te quiere en el Carmen ni de visita, ni de pensamiento, porque hasta de pensar en el Carmen le ofendes… Él te pide grandes ramos de almas de niños pobres y almas abandonadas”. Y Teresa respondió: “Veo que las obras que son agradables a los ojos de Dios, van siempre estigmatizadas con el dolor, que tienen largo calvario y por epílogo glorioso y sublime, ¡La cruz!”… Motivada por el P. Leoncio para fundar una Tercera Orden del Carmen en el mes junio de 1921 en Torreón, Coahuila, abrió junto con Rosa María Aguilar un Colegio para niños pobres. Ma. Teresa consideró esta como fecha de fundación de su nueva congregación.

Al faltarle el apoyo del Padre Leoncio, Teresa acudió a buscar ayuda con los Redentoristas en Torreón y se encontró con el P. Ramiro Macua, él las envió con el Sr. Obispo de Durango quien buscaba misioneras para enviar a la sierra. En 1925 fueron enviadas como misioneras al pueblo de Tejamen. Es en el Colegio de Tejamen donde María Teresa descubrió que sólo la escuela católica puede hacer cambiar la indiferencia de los pueblos, ayudado por los niños que son los apóstoles del hogar. El P. Macua, CSsR fue a Tejamen a predicarles tres días de ejercicios espirituales, él les sugirió cambiar el nombre de su Congregación de “Milicia de María” por “Misioneras de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro” haciendo referencia a una obra que uno de sus hermanos P. Agustín Nistal había querido fundar pero la obediencia se lo impidió.

El P. Ignacio Flores, agustino, aconsejó a Teresa buscar en México la salvación de aquella obra que él veía era de Dios. Ma. Teresa viajó a la Cd. de México, se entrevistó con el P. Baldomero Fernández Silva, viceprovincial de los redentoristas en México, ella le narró la historia de su obra y las peripecias que había pasado, él le comunicó la iniciativa de una obra muy similar que el P. Agustín Nistal, redentorista, había intentado hacer, pero la obediencia no se lo permitió; que existía una señorita, Adelaida Islas, que conservaba los documentos de esa obra, que quizá ella podría rescatarla. El 12 de mayo de 1971 la M. Ma. Teresa Rivera, hace votos privados y muere el 23 de Febrero de 1972 en la Casa Hogar de Zacatenco, D.F.

 

"La caridad es el ornamento de la vida

y el alma de las Misioneras ..."