Acción Misionera

Apostolado

MPS apostolado

Jesús Redentor, ungido por el Espíritu, enviado por el Padre a proclamar la Buena Nueva a los pobres (Lc 4,18), que confió a su Iglesia el anuncio del amor misericordioso de Dios, es origen y fundamento de nuestro apostolado (AA 4, 1; DA 32). (Const. 75)

Misiones: Permanente, Itinerante y Ad Gentes
 
“Jesús en su acción Redentora responde a la necesidad de cada uno según sus circunstancias. Por eso, su acción es evangelizadora, misericordiosa y transmite el amor de su Padre, así mismo lo vivirá la MPS 
(Lc 16-20; 7,18-23).
 
Según las “Reglas Nistalianas”: “La Misión estrictamente dicha comprendía toda una programación bien estructurada y repartida, de pláticas catequéticas, de instrucciones morales sobre la vida cristiana, de pregones evangélicos de denso contenido teológico, de momentos preestablecidos de oración y plegarias con la comunidad creyente. Era este un esquema que correspondía a la clásica “Misión Popular”, tal como la  predicaban, entre otros los PP. Redentoristas. Ayer como hoy, las MPS, abiertas al mandato de Jesús (Mt. 8,19-20) de ir por todo el mundo, nuestra Congregación, con la Iglesia Misionera, lleva el mensaje de salvación para que la semilla de la Palabra, crezca en los que se han alejado de Cristo (Cf. Misioneras de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Escritos de Espiritualidad de los Fundadores (P. Agustín Nistal García, Escritos tomados de los Originales de 1919, p. 13), p. 5).
 
La Congregación concibe la Misión como toda acción, ocupación o trabajo que se realice dentro y fuera de casa de manera personal o comunitaria, pero que contribuye a llevar el Mensaje de Salvación (Constituciones de 1983 No. 63.2). Esta Misión puede ser: Misión Permanente, Misión Itinerante y Misión Ad Gentes.
 

MISIÓN PERMANENTE:

Las misiones al pueblo creyente es uno de los medios de evangelización que la Congregación consideró como más propio y específico desde sus orígenes. “Como uno de los principales fines de las Madres Misioneras de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro es emplearse en las misiones, todas se aplicarán, principalmente en esta obra”. C.84

 

MISIÓN ITINERANTE
 
La Misión Itinerante las realizamos en Equipo en algunos países con los Misioneros Redentoristas, en otras Parroquias no Redentoristas y con los Laicos. El eje transversal es el Anuncio del Kerigma para una profunda conversión, suscitando comunidades de fe, haciendo énfasis en las visitas a los hogares, promoción humana, atención de niños y jóvenes y la formación a los Laicos.
 
MISIÓN "AD GENTES"
 
La Misión “Ad Gentes” es un trabajo específicamente consagrado a la Evangelización, en los pueblos que aún no conocen a Dios. Por eso, las MPS, “Vivimos la itinerancia para ir a quienes no ha llegado aún el conocimiento del Evangelio (PCP II 104); a ellos nos debemos a título especial, a fin de hacerlos partícipes de la fe en Cristo Redentor” (EN 51-52; AG 15; 27) (C 85).
 
Como Congregación Misionera participamos también en obras apostólicas donde los no creyentes son la gran mayoría en China e India por ejemplo, buscamos por los medios que están a nuestro alcance, hacer realidad el contenido de la Constitución No. 4: “… Entre los más necesitados, comprendemos a los no creyentes, a quienes la Congregación lleva el Mensaje de Salvación para conducirlos al conocimiento de Cristo y a la plena comunión con Él en la Iglesia”.

 

Catequesis

 
“Como dice San Juan Pablo II, “entre la Catequesis y la Evangelización no existe ni separación ni oposición, ni identificación pura y simple, sino relaciones profundas de integración y de complemento reciproco”. (Catequesis Tradendae (CT) No. 18. 1979). Palabras que podemos aplicar en nuestro caso, si entendemos la acción misionera como acción evangelizadora en un sentido global”. “El mismo P. Nistal, presenta en algunos textos de sus “Reglas” ambos apostolados de la Congregación, las Misiones y la Catequesis, como un solo apostolado unitario y complexivo: “Como el fin principal de la Congregación de la Madres Misioneras del Perpetuo Socorro -escribe en uno de sus textos- es salvar las almas más abandonadas… por medio de “misiones catequísticas…”.
 
La Catequesis, de acuerdo con nuestra tradición regular, se refiere más bien a las instrucciones catequéticas, continuadas y sistemáticas, que se imparten normalmente en centros de nuestras propias casas, o en otros centros fijos fuera de nuestras comunidades. A veces también, por temporadas más o menos largas, en los ranchos y parroquias del campo, destinadas sobre todo a preparar a los fieles para recibir los Sacramentos o para otros acontecimientos importantes de la vida cristiana. El apostolado catequético fue uno de los objetivos primarios que movieron a nuestros Fundadores en el inicio de la Congregación, y que tradicionalmente ha sido considerado como una de las tareas prioritarias de nuestra Misión Evangelizadora.
 
De allí que las Constituciones actuales (del 2010) en su número 83 encontramos: “Una de las necesidades que inspiraron el nacimiento de nuestro Instituto fue la Catequesis (CT 1) considerada como uno de los medios indispensables para lograr sus fines. Fieles a esa forma de Evangelización y atentas a las urgencias pastorales actuales, asumimos la responsabilidad de participar en la formación de discípulos y misioneros en la Iglesia (DGC 233; DA 278).
 

Educación

Nuestras instituciones educativas integran un proyecto pastoral que armoniza: fe, cultura y vida desde la dimensión Redentora y de la caridad apostólica (PCP II 626). Las consideramos como espacio privilegiado de evangelización dando prioridad a la formación de valores evangélicos. Nuestra propuesta formativa es incluyente, adaptada a la realidad de los niños, jóvenes y padres de familia, además en ellas, promovemos el diálogo entre personas de culturas y credos diferentes (VC 96 b; EA 37). C. 86

Recordamos que nuestra Fundadora M. María Teresa Rivera Carrillo nos dice: “La Escuela es el espacio donde se viven y se proyecten los valores del Reino a la sociedad entera… sólo la Escuela Católica puede cambiar la indiferencia de los pueblos, está apoyada por los niños que son los apóstoles del hogar”. Extendemos la proyección de los valores del Reino a las Escuelas  Públicas y a cualquier lugar en el que tengamos acceso.

 

https://www.facebook.com/ColegioAlfonsoDeLigorioOficial/videos/463095987...

 

Casas Hogar

Como una respuesta esencial que concierne a la preferencia a los más pobres es la Promoción Humana, ésta se fraguó en el caminar histórico de la Congregación por medio de Escuelas Parroquiales, Casas de Familia para señoritas, Casas de Ejercicios Espirituales, Dispensarios, Academias y Escuelas- Granjas para niñas desamparadas (M. María Teresa Rivera Carrillo D-TR 2)120 que hasta ahora seguimos haciendo a través de las Casas Hogar. “Las hermanas formen integralmente en las Casas Hogar, a niños, niñas, adolescentes y jóvenes que carecen de espacios familiares adecuados” (D 87.1).
 
 
Pastoral Penitenciaria
 
Bajo esta actividad apostólica, el Evangelio según San Mateo 25,36 nos recuerda: “…estuve preso y me visitaron” y también encontramos en el CIC 2258: “La vida humana ha de ser tenida como sagrada, porque desde su inicio es fruto de la acción creadora de Dios y permanece siempre en una especial relación con el Creador, su único fin. Sólo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término; nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente” (Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), Instrucción Donum vitae, Instrucción 5). El término contemporáneo para esta actividad es la Justicia Restaurativa.
 
La caridad fue la luz que guió a nuestros Fundadores. Es la misma fuerza con que nos encontramos entre las perdidas en las celdas de la prisión...Por eso, ambos Fundadores expresan la necesidad de ayudar a nuestros hermanos y hermanas en la cárcel para dejarlos experimentar el amor misericordioso de Dios.
 

Residencias para Estudiantes

Las hermanas que atienden la residencia para estudiantes, que son espacios para evangelizar a quienes por motivos de estudios viven fuera de su familia, cuiden de crear ambientes que favorezcan la convivencia y la formación profesional de las jóvenes a fin de ayudarles a que vivan su compromiso bautismal (Dir. 87.2).